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| APRENDIENDO SOBRE SEMILLAS |
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| Escrito por Karina Santiago | ||||||||||||
| Jueves, 11 de Febrero de 2010 13:06 | ||||||||||||
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Arroz APRENDIENDO SOBRE SEMILLAS
Para muchos productores y consumidores en general aún no está bien definido el término de categorías de semillas para la producción en rubros de importancia para el país, como lo es el arroz.
En ocasiones escuchamos quejas de productores que no han obtenido los rendimientos esperados por ataques de plagas, enfermedades y otras afectaciones que no son más que el resultado de una mala decisión al momento de elegir las semillas aptas o de calidad para una buena producción.
Para los productores que participan en las reuniones del sector agropecuario es bien sabido el gran esfuerzo que realiza el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP) y el Comité Nacional de Semillas del MIDA, capacitando a los productores y enfatizando la necesidad del uso de semillas certificadas para la producción del grano nacional.
Además, como medidas del gobierno, el Instituto de Seguro Agropecuario (ISA), asegura la producción de arroz desde el mismo día de la siembra cuando se utilizan semillas certificadas y cuando es semilla de tambucho, como es mejor conocida en el ámbito agropecuario, solo hasta después de los doce a quince días de sembrada para ver el porcentaje de germinación y contaminación de arroz rojo.
La producción de un grano de tanta importancia económica para el país, como lo es el arroz, recae directamente en el IDIAP, donde los investigadores producen primeramente la semilla genética, la cual después de múltiples evaluaciones, cruzamiento y mejoramiento genético que llevan hasta 10 años en el proceso, puede ser considerada como liberada para su multiplicación.
El investigador como tal es el productor de la semilla genética, la cual debe registrarse debidamente en el Comité Nacional de Semillas, quien da el aval para su multiplicación. Esta semilla genética es multiplicada por el IDIAP en campos experimentales que solo hayan sido utilizados para esta actividad, se siembra 1 quintal por cada dos hectáreas, de forma manual y se mantiene bajo condiciones de riego y en la completa observancia de los técnicos del IDIAP, para producir lo que se denomina semilla básica, que es 100% pura, libre de enfermedades y malezas.
Esta semilla básica igualmente debe registrarse bajo las normas del Derecho de Obtentor para tener derecho sobre las variedades liberadas y las regalías correspondientes al creador de la semilla.
La semilla básica al sembrarse y multiplicarse produce la semilla registrada, se recomienda la siembra de 1.5 a 2 quintales por hectárea, de acuerdo a consideraciones técnicas ofrecidas por el IDIAP.
Continuando el proceso de multiplicación de semillas, de la registrada se produce la certificada, que es la recomendada para la siembra en la producción de grano comercial, debido a que por el tratamiento y las condiciones de su obtención, es menos susceptible a plagas y enfermedades.
Para que un productor o una asociación pueda optar para la siembra de semilla básica a registrada o de registrada a certificada debe estar inscrito en el Comité Nacional de Semillas, cumplir con las normas estipuladas para su cuidado y aplicar las tecnologías que requiere el cultivo basado en las investigaciones del IDIAP, según indica el Ing. Ladislao Guerra, Director Nacional de Productos y Servicios del Instituto.
Producción de semillas de arroz
Similar proceso de multiplicación de semillas se da con rubros como el poroto y el maíz.
El IDIAP ha establecido convenios con productores multiplicadores de semillas del país para agilizar la producción de semillas certificadas. |








